Recientes

A vueltas con la bronquiolitis

Cavaye D, Roberts DP, Saravanos GL, et al. Evaluation of national guidelines for bronchiolitis: AGREEments and controversies. J Paediatr Child Health. 2019; 55: 25-31. doi:10.1111/jpc.14160

El objetivo de este estudio fue evaluar y comparar tres guías clínicas recientes en materia de bronquiolitis: La de la Academia Americana de Pediatría (AAP), la guía NICE de Reino Unido y la guía PREDICT de Australia. Para ello utilizaron el método AGREE II que es una herramienta desarrollada internacionalmente, validada y ampliamente utilizada que comprende 23 ítems que se puntúan de 1 a 7 según el grado de acuerdo entre diferentes guías.

En cuanto a la mayoría de las recomendaciones realizadas por las guías se encontró una fuerte evidencia de acuerdo. Sin embargo, tres aspectos resultaron más controvertidos:

1. Inmunoprofilaxis con palivizumab. En la guía americana se recomienda administrar en lactantes menores de 12 meses con enfermedad cardiaca con repercusión hemodinámica, broncodisplasia pulmonar o edad gestacional menor de 29 semanas. Un máximo de 5 dosis y solo en temporada de VRS. En la guía NICE se menciona la eficacia de palivizumab para prevenir ingresos en grupos de riesgo pero no da recomendación clara y la PREDICT ni siquiera lo menciona.

2. Monitorización con pulsioximetría. AAP y PREDICT no recomiendan la monitorizacion continua con pulsioximetría mientras que la NICE no menciona especificamente el papel de la monitorizacion continua pero sí da mucha importancia al uso inicial de la pulsioximetría y sí recomienda la monitorizacion intermitente.

3. Test de virus respiratorios. A pesar de que ninguna guía lo recomienda de rutina, hay falta de consenso. La australiana no lo recomienda basándose en una revisión de 2004 que no demostró que el test de virus influyera en el manejo clínico o tuviera algún impacto beneficioso en el paciente. Pero se centra en ingresos, duracion de estancia, necesidad de UCI y muerte pero no valora otros aspectos como son si influye sobre el uso de antibióticos, la realizacion de radiografía de tórax o de análisis de orina. Sí reconoce el aspecto de la transmisión nosocomial como objeto de futuras investigaciones. La AAP aconseja no hacerlo de rutina pero sí en aquellos que reciben palivizumab con el objetivo de interrumpir el tratamiento en caso de detectarse VRS. La NICE omite el tema de la realización de test de virus.

Laura Gómez Recio
Pediatra de AP. CS de Béjar. Salamanca

Últimos Tweets