Mintz S and Collier A. Sudden Unexpected Infant Death in Inclined Sleepers: 2009–2023. Pediatrics. 2026 Mar 1;157(3):e2025073544
https://doi.org/10.1542/peds.2025-073544
Este estudio evalúa la persistencia y las características de las muertes súbitas asociadas al uso de dispositivos de descanso inclinados, a pesar de las reiteradas advertencias de seguridad del mercado en Estados Unidos.
Mediante un estudio descriptivo retrospectivo, los autores analizaron los casos de muerte súbita del lactante registrados en el Pediatric National Fatality Review–Case Reporting System entre 2009 y 2023. Este sistema permite examinar en detalle las circunstancias del fallecimiento, incluyendo edad del lactante, entorno, posición y nivel de supervisión, ofreciendo una visión más completa.
Se identificaron 158 muertes, con una reducción de casos tras 2019 (año de importantes medidas regulatorias en EEUU), aunque casi un tercio de los casos ocurrió posteriormente, lo que evidencia que el riesgo no ha sido eliminado. Este hallazgo apunta a la persistencia en el uso de estos dispositivos, posiblemente por desconocimiento o percepción errónea de seguridad.
Los fallecimientos se concentraron en lactantes menores de 4 meses, etapa de especial vulnerabilidad por su inmadurez neuromuscular. De forma destacada, la mayoría de los eventos ocurrieron en el hogar y con el cuidador presente, lo que subraya que la supervisión no previene estos desenlaces cuando el entorno de sueño es inseguro.
El análisis sugiere que los mecanismos principales incluyen asfixia posicional y compromiso de la vía aérea, favorecidos por la inclinación, que puede provocar flexión cervical, colapso de tejidos blandos o deslizamiento del cuerpo. A esto se suma un factor conductual clave y es que estos productos pueden inducir una falsa sensación de seguridad, promoviendo su uso prolongado o inapropiado para el sueño.
En conjunto, el estudio demuestra que las intervenciones regulatorias han sido insuficientes por sí solas. Los autores enfatizan la necesidad de reforzar la educación a cuidadores y profesionales sanitarios, insistiendo en que el único entorno seguro para el sueño del lactante es una superficie plana, firme y sin inclinación, libre de dispositivos no diseñados específicamente para ese fin.












