Nowacki R, Arayess L, Kleijnen J, et al. Risk factors for avoidant/restrictive food intake disorder in children: A systematic review. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2026 Jan 27. doi: 0.1002/jpn3.70362
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41589453/
El trastorno por evitación y restricción de la ingesta (ARFID) es una entidad diagnóstica relativamente reciente, incorporada al DSM-5 en 2013, que engloba a niños con ingesta restrictiva o selectiva asociada a repercusiones médicas, nutricionales o psicosociales relevantes. A pesar del creciente reconocimiento clínico, los factores que predisponen a su desarrollo siguen siendo poco conocidos. Esta revisión sistemática analiza la evidencia disponible sobre factores asociados a ARFID en población pediátrica.
Se realizó una búsqueda exhaustiva en varias bases de datos internacionales hasta agosto de 2024, identificándose únicamente seis estudios que cumplían criterios de inclusión, todos ellos de diseño transversal. En conjunto, los trabajos incluyeron 1207 niños y evaluaron 18 posibles factores, de los cuales 10 mostraron asociación significativa con ARFID. La escasez de estudios y la heterogeneidad metodológica impidieron la realización de un metaanálisis, por lo que los resultados se presentan de forma descriptiva.
Los factores asociados se agruparon en cuatro grandes dominios. En el ámbito psicológico, destacó la alta prevalencia de comorbilidad psiquiátrica, especialmente trastornos de ansiedad y síntomas depresivos, así como mayores dificultades emocionales y conductuales en comparación con grupos control. También se observó una mayor frecuencia de rasgos autistas y de trastornos del neurodesarrollo, aunque no en todos los estudios estas asociaciones alcanzaron significación estadística.
Entre los factores físicos, algunos trabajos describieron una mayor carga de antecedentes médicos y diferencias en la composición del microbioma intestinal en niños con ARFID, si bien no está claro si estos hallazgos representan un factor predisponente o una consecuencia de la restricción dietética prolongada. Variables perinatales como el peso al nacer o la edad gestacional no mostraron una asociación consistente.
En relación con los factores genéticos, un estudio encontró una asociación entre determinados genotipos del transportador de dopamina (DAT1) y subtipos específicos de ARFID, lo que apunta a un posible papel de los sistemas de recompensa y regulación dopaminérgica en la fisiopatología del trastorno. No se halló una relación clara con el sexo masculino, pese a que algunos estudios mostraron una mayor proporción de varones.Por último, en el ámbito familiar, se observó de forma consistente una mayor carga de psicopatología materna y una peor calidad de la interacción madre-hijo durante la alimentación en familias de niños con ARFID, hallazgos que ya habían sido descritos en otros trastornos de la conducta alimentaria de inicio temprano.
Los autores subrayan que, dado el diseño transversal de los estudios incluidos, no es posible establecer relaciones causales ni determinar si estos factores preceden o resultan del propio trastorno. Probablemente, el desarrollo de ARFID responda a la interacción de múltiples vulnerabilidades biológicas, psicológicas y ambientales. La revisión pone de manifiesto la necesidad de estudios longitudinales y de intervención que permitan clarificar los mecanismos implicados y faciliten la identificación precoz y el abordaje temprano de estos pacientes.













