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Fiebre sin foco en menores de 3 meses

De la Torre M, de Lucas N, Velasco R. Gómez B, Mintegi S, y Grupo para el estudio del lactante febril de la Red de investigación de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (RISeuP-SPERG). Etiología y evolución de las infecciones potencialmente graves en lactantes menores de 3 meses febriles.  An Pediatr (Barc). 2017;87(1):42-49

Las infecciones bacterianas potencialmente graves (IBPG) son más frecuentes en lactantes menores de 3 meses. La etiología es diferente a otros grupos etarios y asocian peor pronóstico, justificando el uso de pruebas complementarias y el ingreso hospitalario. Recientes estudios indican un cambio en la etiología de las infecciones invasoras desbancando al S. agalactiae, clásicamente primer responsable de meningitis y bacteriemia, y postulando a E. coli como patógeno más frecuente.

Subanálisis realizado a partir de un estudio prospectivo y multicéntrico desarrollado en nuestro país en el que se pretende describir la etiología y evolución de lactantes menores de 91 días con fiebre sin foco y diagnosticados de una IBPG. Durante los 2 años de estudio fueron incluidos 3.401 pacientes (26.6% hasta los 28 días, 41.3% entre 29-59 días y 32.1% entre 60-90 días). Se registró crecimiento de bacterias patógenas en 896 cultivos: 766 urocultivos (85.5%), 100 hemocultivos (11.2%), 18 cultivos de LCR (2%), 10 coprocultivos y 2 cultivos umbilicales. En 64 niños se aislaron bacterias en 2 cultivos de forma simultánea, con mayor incidencia en el grupo de neonatos (12.4%) que en el resto, siendo estadísticamente significativo. E. coli fue la bacteria que creció con más frecuencia en urocultivos (82%), hemocultivos (46%) y cultivos de LCR (38.6%), incluso en el grupo neonatal. La presencia de L. monocytogenes fue anecdótica con sólo dos cultivos positivos, destacando la incidencia de S. aureus como tercer microorganismo aislado en hemocultivos después de E. coli y S. agalactiae.

Fallecieron 4 niños y 7 desarrollaron complicaciones o secuelas graves. En 2 de ellos estuvo implicado el virus herpes simple cuyo tratamiento precoz es un factor pronóstico, por lo que conviene tener una alta sospecha aunque su incidencia no sea elevada.

Como conclusión, es importante continuar realizando estudios que detecten cambios epidemiológicos para ajustar la antibioterapia empírica en estos pacientes ayudando a mejorar el pronóstico de estas infecciones.

Sheila de Pedro del Valle
Pediatra. Hospital Nuestra Señora de Sonsoles. Ávila

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