Campbell L, Kottapalli A, Hueschen L, et al. Hypothermia and Mortality Among Children in the Emergency Department. Pediatrics 2026 Jun 1; 157(6):e2025075725
https://doi.org/10.1542/peds.2025-075725
Este estudio evaluó la asociación entre la hipotermia al ingreso en urgencias y la mortalidad intrahospitalaria en pacientes pediátricos. Para ello se realizó un estudio retrospectivo multicéntrico utilizando la base de datos de la Pediatric Emergency Care Applied Research Network (PECARN), que incluyó consultas de niños menores de 18 años atendidos entre 2012 y 2021. Se analizaron más de 5 millones de episodios, clasificando la temperatura inicial en hipotermia (≤36 °C), eutermia y fiebre (≥38 °C). Mediante modelos de regresión logística multivariable ajustados por variables demográficas, signos vitales, traumatismo y complejidad médica, se determinó la relación entre la temperatura de ingreso y la mortalidad hospitalaria.
La hipotermia estuvo presente en el 3,0 % de los pacientes, mientras que la fiebre se registró en el 13,5 %. Aunque la mortalidad global fue baja (0,04 %), cerca del 39,2 % de los niños que fallecieron presentaban hipotermia al ingreso, en comparación con el 13,3 % que presentaban fiebre. Tras ajustar por posibles factores de confusión, la hipotermia se asoció de forma independiente con un incremento muy significativo del riesgo de muerte intrahospitalaria (OR 20,15; IC 95 %: 18,00–22,55). Esta asociación se mantuvo en todos los análisis por subgrupos, incluyendo pacientes con y sin traumatismo, y fue especialmente marcada en niños sin enfermedades crónicas complejas (OR 104,40).
Los autores concluyen que la hipotermia constituye un marcador clínico independiente de alto riesgo en niños atendidos en urgencias, independientemente del motivo de consulta o de la presencia de traumatismo. Estos hallazgos resaltan la importancia de medir sistemáticamente la temperatura al ingreso y considerar la hipotermia como un signo de alarma que requiere una evaluación clínica inmediata, monitorización estrecha y tratamiento oportuno de la causa subyacente. El reconocimiento precoz de este hallazgo podría mejorar la estratificación del riesgo y optimizar la atención de los pacientes pediátricos críticamente enfermos.









