En el marco del 39 congreso nacional de Pediatría de la SEPEAP se impartió el taller titulado “Sanar con las palabras: patología pediátrica que necesita de una buena comunicación”, una actividad formativa dirigida a profesionales de la Pediatría que pone el foco en uno de los aspectos más esenciales –y a menudo menos visibilizados– del ejercicio clínico: la comunicación.
A través de un enfoque práctico y participativo, este taller ha conseguido reforzar una idea fundamental: los pediatras no solo tienen la necesidad, sino también el deber de comunicarse eficazmente con toda la familia, entendiendo que en cada consulta no tratan únicamente con un paciente, sino con un entorno familiar que influye, apoya y acompaña.
“La calidad de la comunicación en la consulta es determinante para lograr una mejor adherencia a los tratamientos y una relación de confianza con el niño y su entorno. Por eso, creemos que es imprescindible formar a los pediatras también en habilidades comunicativas”, señalan los organizadores del taller que forman parte del Grupo de Trabajo de Educación para la Salud de la SEPEAP.
El contenido abordó herramientas concretas para mejorar la escucha activa, la empatía y el lenguaje adaptado según la edad del paciente, a través del role play.
Este taller abrió un espacio de reflexión sobre el papel del pediatra como comunicador capaz de transmitir información compleja de forma clara, humana y respetuosa, y de crear un clima de confianza que favorezca el bienestar emocional del menor y su familia.
Con esta iniciativa, el Congreso de Pediatría refuerza su compromiso con una atención integral, centrada no solo en la ciencia, sino también en la calidez humana y la relación interpersonal, pilares fundamentales de una práctica pediátrica de calidad.












