Recientes

«Los pediatras de Atención Primaria hace años que vaciamos los hospitales»

Entrevista realizada por Ana Carlos en el semanario dominical El Día de Salamanca.

dia-salamanca_25-septiembre-2016-19-20-1Las paredes de su consulta, en el centro de salud de Pizarrales, están empapeladas de dibujos llenos de color. En buena parte de ellos el protagonista es el propio Javier Pellegrini. Los niños sólo le devuelven el cariño y el cuidado que él vuelca en su trabajo. Es vicepresidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (Sepeap) y coordinador de su Comité de Asma (materia de la que es referente a nivel nacional); da clase en la Universidad; y un largo etcétera. Ahora también está enfrascado en la organización del trigésimo congreso de la Sepeap, que se celebrará en Salamanca del 20 al 22 de octubre. Pero en la mirada de los pequeños sólo hay un médico amigo, de trato muy cercano.

¿Se están volcando los pediatras de Salamanca en la organización del congreso?

La inmensa mayoría, muchos pertenecen al comité científico, al comité organizador y los que no han podido entrar en ellos se han puesto a nuestra disposición para todo lo que necesitemos, incluso van a moderar sesiones, póster, comunicaciones. Se han volcado.

¿Cuántos ponentes habrá y cuánta participación se espera?

Tendremos alrededor de 100 ponentes, la mitad de Salamanca, tanto de hospital como de Primaria y el resto de fuera. Éste es de los pocos congresos que ha podido tener la mitad de los ponentes de la propia ciudad, porque tenemos casi todas las especialidades y gente muy buena. Hemos traído a gente de prestigio de toda España que nos puede aportar, y del extranjero. Nuestra intención es llegar a los 1.000 pediatras en el congreso, en los últimos nos quedamos en 800, pero Salamanca es una ciudad muy golosa. Además, pretendemos que no sea un congreso cerrado de pediatras sólo para la adquisición de habilidades y últimas  novedades, sino que queremos que sea un congreso abierto a la ciudad y a la Universidad. Tengo pendiente hablar con el decano de Medicina para ofrecer a todos los alumnos de tercero, que es cuando damos Pediatría, que vengan a nuestro congreso.

El congreso se centra en la Pediatría Extrahospitalaria. ¿Es muy diferente a la hospitalaria? 

La Pediatría Extrahospitalaria tiene problemas y enfoques distintos que la Pediatría Hospitalaria. Una forma de decirlo es que mientras en el hospital ven la foto, nosotros le contamos la película. Cuando tenemos que mandarles un niño, nos sabemos la película desde que nace. Pero no sólo del niño. Conocemos a la familia, tenemos relación con ella, sabemos si tienen problemas. Según van creciendo los niños la relación con la familia aumenta, nos conocemos más. Son dos mundos totalmente distintos. La Pediatría de Atención Primaria es la pediatría integral, aúna todos los aspectos del niño, no sólo la enfermedad, que es cuando van al hospital. Se hacen revisiones en salud y medicina preventiva para que no tengan problemas. También se hace medicina social cuando a las familias que tienen problemas se les pone en contacto con asistentes sociales. Por lo tanto, te preocupas de cualquier tipo de problemática que surja a lo largo del crecimiento y el desarrollo del niño. Una vez que dejan de crecer son pacientes del médico de familia.

¿Y la Pediatría Hospitalaria?

También hacen falta el hospital y las especialidades. Con ellas pasó lo mismo que con las de adultos. Pero 20 años más tarde. Hubo un momento en el que el conocimiento médico era tan importante que ya ninguna persona podía llevar todo como los grandes internistas que había, como Gregorio Marañón, Jiménez Díaz, que comprendían todo el cuerpo. Los conocimientos iban avanzando y aumentando y empezaron las especialidades: Cardiología, Gastroenterología, Nefrología, Neurología… que iban parcelando un poco el cuerpo humano, pero sin llegar a desaparecer el médico internista. En Pediatría son totalmente necesarios los pediatras generales, pero desde hace ya 40 años se han ido desarrollando las especialidades pediátricas y el hospital de Salamanca es el único de toda Castilla y León que tiene desarrolladas todas las especialidades pediátricas menos cirugía cardíaca.

Entre los contenidos del congreso ¿existe un tema estrella?

Yo no destacaría un tema especialmente estrella si no es por frecuencia de enfermedad. En ese caso sería el asma, que además es mi tema. Junto a la obesidad, es probablemente la enfermedad pediátrica más prevalente en niños. Siempre es un tema que nos interesa mucho en la Atención Primaria. Pero actualmente en los congresos lo que buscan los profesionales, más que aquellas mesas redondas a las que iban personas importantes a dar lecciones magistrales, son los talleres de habilidades prácticas. Por eso en este congreso se llevan desarrollando talleres desde hace bastantes años. La  innovación que hemos hecho aquí es que los hemos repartido de forma que cualquier pediatra que venga pueda hacer por lo menos cuatro de los 10 que ofrecemos. La forma de estudiar ha cambiado bastante. Es algo que me gusta decirle a los alumnos el primer día de clase: «si en los libros está mejor el sarampión de lo que os lo voy a explicar yo. A lo que vengo aquí es a deciros cómo diferencio el sarampión de la rubéola, del exantema súbito, con mis 35 años de experiencia». Por eso también hemos preparado sesiones de casos clínicos interactivos, de digestivo, de endocrino, y de urgencias y cada uno de los asistentes al taller carga el móvil con una aplicación en la que va votando las sucesivas respuestas. Es decir, se va llegando al diagnóstico de ese niño entre todos. No obstante, en cualquier congreso tienes que dar las últimas novedades y hay mesas redondas para aportarlas. En este caso son tres, una de Neurología, otra de Dermatología y una internacional.

Una de las propuestas más originales será la enseñanza de las maniobras de reanimación cardiorespiratoria dirigidas a escolares de 11 años.

Es el tercer año que se hace en nuestro congreso. En nuestra sociedad pediátrica contamos con el presidente de la Sociedad Española de Reanimación Cardiopulmonar Pediátrica, que es Ignacio Manrique, de Valencia. Y tenemos dos expertos locales, a Pedro Gómez de Quero, que es el jefe de la UVI y a Teresa de la Calle que es pediatra diaria que está en Tamames. Además, es una forma de volcar un congreso que es pediátrico a la ciudad y a los niños.

¿Y por qué niños de esta edad?

Pues se hizo un estudio para ver en qué edad era factible hacerlo y lo era en cualquier edad. Pero curiosamente se saca más provecho a los 11 años que a los 14. Es otra edad, están todavía en Primaria. Son niños mucho más fáciles de controlar si se forma de repente un guirigay con 200 y pico niños, aunque vayan con sus maestros. Se ocupan mucho más de la actividad que están haciendo. Y por otro lado, como no están en plena adolescencia transmiten los conocimientos a la familia. El de 14 años se calla todo. La prueba de su eficacia en estas edades la tuvimos hace pocos meses, los medios se hicieron eco del caso de una niña de 12 años que había hecho un curso en el colegio y le salvó la vida al abuelito haciendo la resucitación cardiopulmonar. Es un tema que salva vidas y que los niños de esta edad son como esponjas y son capaces de transmitirlo a todo su entorno.

Dejando ya el congreso, usted coordina el Comité de Asma de Sepeap y es investigador sobre este asunto. ¿En qué momento está el estudio de esta enfermedad?

En los últimos años ha habido tres estudios internacionales en los que ha participado España que son los Isaac (International Study of Asthma and Allergies in Childhood). Sabemos que, con una variación de prevalencia muy importante entre unas provincias y otras, en España la media los niños asmáticos de 6-7 años aumentó de un 7% del Isaac 1 al 3 mientras que los de 13-14 años casi no aumentaron en esos años. Pero los últimos datos son del 2002, publicados en 2005. Se está escribiendo mucho y a mí se me considera un experto en asma durante el primer año de vida, realicé la tesis sobre ese mismo tema, pero aún nos queda mucho por conocer. Este año va a salir el Global Asthma Network, GAN, que es como la cuarta fase del Isaac, con otros promotores. Participan 332 centros, de 165 países de los cinco continentes. España tiene 10 centros que participan para ver que ha pasado en este tiempo. Y dentro de ellos está Salamanca, soy yo el investigador principal. Es un estudio largo y muy caro. Hay que contar con los colegios y ya tenemos financiación de la Junta de Castilla y León y de una sociedad científica para hacerlo. Están todos mirándonos porque somos el único centro español que no está en una ciudad costera.

¿Y por qué es importante esto?

Porque si la media de asma en niños en España sale que es una media del 10%, eso no significa que sea igual en todas partes. Nosotros en Castilla y León tenemos una media del 5% y en Asturias tienen un 20% porque allí hay ácaros por el mar y la humedad. Por eso el hecho de que el resto de los centros sean ciudades costeras, que les agobia más el asma, hace que todos se quieran comparar con nosotros.

¿Cuándo empiezan? 

Estamos en contacto con educación. Queremos empezar nada más terminar el congreso a ir por los colegios. Necesitamos 3.000 niños de 6-7 años y 3.000 niños de 13-14 años. Por primera se va a hacer encuestas a los niños y a los padres. El handicap va a ser que los padres nos contesten. Nos da más información compaginar los datos de un niño asmático con si sus padres han tenido o no asma; si la han tenido de niños o de mayores; si son alérgicos o no. El hecho de ser la enfermedad más prevalente en la infancia hace que los estudios se hayan internacionalizado. Desde el primer estudio del Isaac ya se puede comparar una región de Costa Rica con una de Finlandia. Es decir, nos da una información brutal cosa, que yo sepa, no hay ningún estudio de adultos que haya conseguido eso.

La obesidad es la otra enfermedad más frecuente en la infancia. ¿Cuidamos poco la alimentación?

Han cambiado todas las estructuras familiares. Ahora, si pueden, lo normal es que trabajen padre y madre y hay cosas que son más cómodas. Unas veces por comodidad, otras por necesidad, pero ha cambiado la alimentación. Y otras veces por la presión de la industria. Dentro del primer mundo muchas veces la obesidad se da más en clases sociales más bajas, probablemente por el tipo de alimentación. Y hay que añadir al problema la vida sedentaria. Los niños pasan mucho tiempo encerrados. Era muy diferente cuando podían jugar en la calle, en el pueblo. Ha cambiado todo. Con el deporte reglado pueden ir a un sitio una hora, a hacer judo, a fútbol, hora y media. Pero antes iban corriendo al colegio, volvían corriendo, pasaban media tarde corriendo, tenían menos deberes, menos extraescolares y sobre todo los nuevos juegos, las máquinas y tal, están creando una obesidad tremenda.

En los medios en ocasiones se puede leer que nuestros niños son la primera generación que vivirá menos que sus padres.

No lo sabemos. Lo normal es que vivan más y mucho más. Lo que no sabemos es cómo lo harán. Si van a vivir peor o mejor con las deudas que les estamos dejando y las pensiones que no sabemos que va a pasar. Pero lo razonable por crecimiento es que vivan más que nosotros. No puede haber estudios de este tipo, son todo proyecciones, pero yo creo que no hay generaciones mejores cuidadas que éstas.

¿Hacia dónde camina nuestro sistema sanitario?

Últimamente a los pediatras nos está preocupando. Creo que en general en España no nos podemos quejar. Es un buen sistema sanitario, con los problemas de los que están totalmente financiados, que son las listas de espera. Eso es inevitable. Lo que pasa es que hay que ir a cuanto menos listas de espera mejor. Eso también se soluciona potenciando la Atención Primaria y si permites que se hagan más pruebas.

dia-salamanca_25-septiembre-2016-21-2¿Qué se puede conseguir con ese cambio que supone hacer más pruebas diagnósticas desde Atención Primaria?

Ya lo hemos visto. Es decir, los pediatras de Atención Primaria hace años que vaciamos los hospitales. Ahora mismo ingresan de forma muy puntual niños muy pequeñitos muy malitos que no pueden respirar con bronquiolitis. O con diarreas por rotavirus, o niños oncológicos, o niños que van a hacer una prueba. Pero es raro ver un niño ingresado por una enfermedad habitual como se veía antes, como un niño con una neumonía. Los pediatras hemos vaciado las unidades pediátricas. Al médico de Familia, si le quitan burocracia (se está intentando con la receta electrónica, que a ver qué pasa), si le dan capacidad para pedir más pruebas y bajan los pacientes, tiene la misma labor: vaciar el hospital y eliminar listas de espera. Pero si tú no puedes pedir un TAC y para hacerlo lo tiene que hacer el médico del hospital, lo tienes que mandar. Y se tarda en que lo vea el especialista. Y en que le hagan el TAC. Entonces yo creo que para evitar listas de espera hay que potenciar la Atención Primaria, que en España surgió de una idea buenísima, pero luego no ha tenido un correcto desarrollo.

¿Los médicos de Atención Primaria tienen poco tiempo para atender a sus pacientes?

A los médicos de Familia se les ha burocratizado hasta llegar a situaciones realmente inconcebibles. Y además ahora cada vez que se consigue una cosa, por ejemplo el que libren después de las guardias, se complica todo. Porque no les ponen sustitutos y tienen que ver todavía a más gente de la que veían.

A su juicio, ¿faltan recursos económicos?

Ahora mismo creo que del presupuesto, el 25 por ciento es para Primaria y el 75 por ciento para hospitales. Es cierto que la medicina hospitalaria es mucho más cara. Pero si tú previenes, el gasto baja. Es lo que hemos podido hacer los pediatras con las consultas de los niños sanos. Es fundamental y lo pueden hacer también los médicos de familia. Pero hay que dejarles y están preparadísimos para hacerlo.

Antes mencionó que los pediatras están preocupados por el rumbo del sistema sanitario. 

Los pediatras estamos muy preocupados por la gran ocurrencia que ha tenido nuestra administración sanitaria. Como tiene déficit de médicos de familia, ha decidido quitar médicos residentes, entre ellos de Pediatría, cuando Salamanca es probablemente la única ciudad de España en la que todos los niños están  siendo vistos por pediatras. Aquí formamos pediatras para todo el mundo, pero no hay pediatras para suplir vacaciones. Y hacen falta si queremos potenciar una cosa en la que nos diferenciamos del resto de Europa, que es la pediatría de Atención Primaria. En muy pocos países un pediatra ve al niño de primera intención. En Francia es voluntario, pueden ir a uno o a otro. En Inglaterra lo ve primero la enfermera. Si la enfermera tiene dudas se lo pasa al médico de familia, y al  pediatra sólo lo ve si ingresa. Es decir, tenemos una cosa buenísima. Quitando España, Polonia y algún otro país, como Francia pero sólo hasta los 7 años. Es un logro que hemos conseguido en España desde tiempos pretéritos y no lo podemos perder. En distintas comunidades autónomas, como el País Vasco, también se está haciendo habitual que los médicos de Familia se ocupen de los niños. Y el 30 y tantos por ciento de las consultas de pediatría en Madrid están llevadas por médicos de Familia, y el 40 por ciento en Castilla-La Mancha. Están haciendo el negocio, es la forma de cargarse la pediatría de Atención Primaria. En Salamanca  somos privilegiados porque formamos muchos residente y algunos se quedan.

Aquí en Salamanca muchos residentes se rifan estar con Javier Pellegrini durante su periodo de formación…

(El entrevistado saca su lado más pudoroso) Es un rumor que corre, pero…

 

Últimos Tweets