Recientes

Material Pediátrico de Urgencias en los Centros de Salud

Material Pediátrico de Urgencias en los Centros de Salud

Beltrán García S, Velasco Zúñiga R, Caballero Pérez V, Cemeli Cano M, Domínguez Cajal MM. Material pediátrico del carro de paradas y maletín en los centros de salud. Rev Pediatr Aten Primaria. 2018;20:331-8

La parada cardiorrespiratoria es infrecuente en pediatría, pero puede aparecer en cualquier ámbito, siendo la causa más frecuente de origen respiratorio. Todos los centros de salud deben disponer de un carro de paradas con material específico pediátrico, para la reanimación cardiopulmonar y el tratamiento de otras urgencias.

Se realiza un estudio transversal descriptivo basado en un formulario enviado vía internet a los Pediatras de Atención Primaria sobre la dotación de material y formación para el tratamiento del niño grave.

De los 213 pediatras que respondieron, el 92% asegura disponer de material para atender emergencia o urgencia pediátrica, aunque solo en el 49% existe carro de paradas pediátrico específico, y en el 46% hay un maletín de urgencias para salir fuera del centro. Un tercio de los encuestados no disponen de tabla de dosificación pediátrica por edad/peso. Por patologías existe material para atender una convulsión en el 92% de los encuestados, material para atender una crisis de asma en el 98%, material para atender una anafilaxia en el 95,3% y material para atender una hipoglucemia en el 93%.

Solo el 58% de los profesionales realizan cursos de RCP o patología grave periódicos. El material de RCP avanzada no está disponible en un alto porcentaje de los encuestados (solo en el 33% de los casos hay aguja interósea y en el 32% mascarilla laríngea).

Se realiza una comparación entre los fármacos considerados como importantes (>80% encuestados) y los que realmente existen en los centros (%): adrenalina (99.5%), suero salino (94%), diazepam (90%), salbutamol (88%) y 6-metilprednisolona (75%). Otros fármacos estaban disponibles en un porcentaje inferior: suero glucosado al 10% y atropina (77%), dexclorfeniramina (58%), glucosado al 50% (59%), naloxona (56%), flumacenil (46%), amiodarona (50%), midazolan (50%), bicarbonato 1 M (60%), cloruro mórfico (31%), cloruro cálcico (29%), Ringer lactato (37%), tiopental, succinilcolina y vecuronio entre 2-6 %.

Destacar que la ceftriaxona fue referida como importante por un 73,5%, pero solo disponían de ella un 31% de los participantes. Asimismo, el midazolam, importante para un 82,5% de los encuestados sólo existía en un 50% (aunque un 90% tenía diazepam).

Los autores señalan que a pesar de las deficiencias tanto en el material pediátrico existente en los centros de Atención Primaria como en la formación del personal en cursos de RCP y patología grave pediátrica, la mayoría de los pediatras siente disponer de los medios necesarios para asistir la patología pediátrica urgente más prevalente.

Este trabajo y encuesta puede servir de reflexión para comprobar, revisar y mejorar la situación de los recursos para atender patologías urgentes.

Ángel Martín Ruano
Pediatra de EAP. CS Miguel Armijo. Salamanca
Profesor Asociado. Facultad Medicina. Universidad de Salamanca

Últimos Tweets