Actualidad

¿Para cuándo el registro del dolor infantil en todos los ámbitos?

28 Oct 2019 | Actualidad, Actualidad Grupo de Trabajo Actualizaciones Bibliográficas, Carrusel

Leyva M, Torres R, Ortiz L, Marsinyach I, Navarro L, Mangudo AB y Ceano-Vivas M. Documento de posicionamiento del Grupo Español para el estudio del Dolor Pediátrico (GEEDP) de la Asociación Española de Pediatría sobre el registro del dolor como quinta constante. An Pediatr (Barc). 2019;91 (1): 58.e1-58.e7

Amanda Williams y Denneth Craig describieron en 2016 el dolor como una experiencia angustiosa, asociada a un daño tisular real o potencial, con componentes sensoriales, emocionales, cognitivos y sociales, ampliando la definición clásica de 1973. En población infantil, no comenzó a ponerse atención a la posibilidad de tener dolor hasta la década de los 80. Al igual que en el adulto puede clasificarse según la duración (agudo, crónico, procedimental), la patogenia (neuropático, nociceptivo, somático, visceral o mixto), el curso (continuo, intermitente, irruptivo) o la intensidad (leve, moderado, intenso).

La prevalencia del dolor infantil es difícil de aproximar siendo todavía escasos los estudios focalizados en él. En los servicios de Urgencias puede llegar hasta un 78% de las visitas cuando se suman dolor secundario a enfermedades episódicas, exacerbación de patologías crónicas y lesiones musculoesqueléticas, siendo estas últimas las más prevalentes.

En los últimos años estamos asistiendo a una mejora de la sensibilización hacia el dolor infantil y a un deseo cada vez más creciente de formación específica del profesional sanitario. La dificultad en la valoración del mismo se genera por causas como falta de registros, multitud de escalas según edad y tipo de dolor, deficiente formación en ellas, falta de tiempo, cargas de trabajo elevadas o falta de recursos para el uso de medidas no farmacológicas. A los facultativos les sigue dando miedo el uso de medicación analgésica fuera de ficha técnica por la posible aparición de efectos secundarios. Sin embargo, una población pediátrica mal analgesiada genera aumento de la morbimortalidad y mayores tasas de efectos fisiopatológicos negativos tras presentar dolor.

Diversas asociaciones científicas reivindican el alivio del dolor como un derecho humano. Requiere no solo una valoración inicial sino un seguimiento durante todo el proceso asistencial tanto en atención primaria como en especializada. Por ello se aconseja la introducción del dolor como quinta constante. Si existiera un registro regular del mismo se llegarían a unificar criterios y pautas de actuación por todos los profesionales que atienden al niño.

Si no pensamos en la posibilidad de que exista dolor, no lo trataremos de forma adecuada.

Sheila de Pedro del Valle
Pediatra. Hospital Nuestra Señora de Sonsoles. Ávila

Descuentos para socios
Congreso SEPEAP 2024 - Valencia