Jung E, Song IG, Lim Y, Cho YM, Shin SH, Kim HS. Birth weight and neonatal morbidity as early-life risk factors for childhood cancer: a nationwide cohort study. BMC Pediatr. 2025 Dec 1. doi: 10.1186/s12887-025-06382-1
https://link.springer.com/article/10.1186/s12887-025-06382-1
El cáncer infantil es un problema importante de salud pública, y cada vez hay más evidencia que sugiere que factores perinatales como el peso al nacer y las complicaciones neonatales pueden influir en el riesgo de cáncer. Este estudio de cohorte nacional incluyó más de 2,9 millones de nacidos vivos en Corea del Sur (2008–2014) para evaluar la relación entre el peso al nacer, las morbilidades neonatales y determinadas intervenciones tempranas con el riesgo posterior de cáncer infantil.
Durante un seguimiento de hasta 11 años, se identificaron 4.641 casos de cáncer (0,16%). Los lactantes con <1,5 kg presentaron la mayor incidencia (0,36%), especialmente aquellos <1,0 kg, con un riesgo ajustado más de cuatro veces superior al de los recién nacidos con peso adecuado (aOR 4,03). Por tipo de tumor, se evidenciaron patrones diferenciales: hepatoblastoma [predominó en <1,5 kg (0,05%), con asociación robusta en el análisis multivariable (aOR 14,55)], tumores del SNC [más frecuentes en el grupo 1,5–2,4 kg (aOR 1,55)] y leucemia [mayor riesgo en >4,0 kg (aOR 1,52)].
En la cohorte de bajo peso (<2,5 kg) varias condiciones neonatales se asociaron a un incremento significativo del riesgo oncológico. La displasia broncopulmonar (DBP) mostró la asociación más fuerte (aOR 2,21), seguida de sepsis (aOR 1,56). Aunque la duración de la ventilación mecánica no se relacionó directamente con el riesgo, la exposición a oxígeno ≥4 días sí lo hizo (aOR 1,60). Destaca especialmente la relación dosis-respuesta entre transfusiones de hematíes y cáncer: 1-2 transfusiones (aOR 2,88) y ≥3 transfusiones (aOR 9,29). En contraste, radiografías y fototerapia no se asociaron con riesgo aumentado.
Los hallazgos refuerzan la evidencia de que tanto los extremos ponderales como la morbilidad neonatal pueden modular la susceptibilidad a tumores infantiles. El exceso de riesgo en los lactantes extremadamente pretérminos podría reflejar factores biológicos derivados de la prematuridad, como inmadurez inmunitaria, alteraciones endocrinas y mayor carga inflamatoria. La asociación de DBP, sepsis, oxigenoterapia prolongada y transfusiones con cáncer sugiere un posible rol de la inflamación sistémica, el estrés oxidativo y la disfunción inmunitaria en vías oncogénicas tempranas.
No obstante, los autores reconocen que estas variables podrían actuar como marcadores de gravedad clínica más que como causas directas. Se destacan como líneas futuras la integración de datos genéticos, ambientales y de edad gestacional, así como la necesidad de seguimiento prolongado de cohortes de prematuros de alto riesgo.













