Handapangoda NP, Ruwansiri LP, Vidanapathirana GU, et al. Prevalence of Streptococcus pneumoniae and Staphylococcus aureus co-colonization in healthy children under five years: a systematic review. BMC Pediatr. 2026 Mar 14. doi: 10.1186/s12887-026-06736-3
https://link.springer.com/article/10.1186/s12887-026-06736-3
Esta revisión sistemática incluyó 9 estudios transversales publicados entre 2002 y 2023, realizados en 8 países, con un total de 13.563 niños sanos menores de 5 años. Su objetivo fue describir la colonización y co-colonización por Streptococcus pneumoniae y Staphylococcus aureus en población pediátrica sana, así como explorar factores asociados y el posible impacto de la vacunación antineumocócica conjugada (PCV). La calidad metodológica global fue moderada-alta, aunque la heterogeneidad entre los estudios impidió realizar un metaanálisis.
Los resultados muestran una marcada variabilidad geográfica. La colonización por S. aureus osciló entre 5,6% y 56,0%, mientras que la de S. pneumoniae varió entre 14,1% y 94,0%. La co-colonización, analizada en 6 estudios, se situó entre 2,0% y 24,1%; en conjunto, 399 de 11.157 niños presentaron ambas bacterias. En la era posvacunal se observó una reducción del neumococo, especialmente de serotipos vacunales, junto con una tendencia al aumento de colonización por S. aureus. En la etapa prevacunal no se detectaron diferencias significativas en la portación cruzada (S. pneumoniae 28% vs 29%; p=0,77, y S. aureus 55% vs 57%; p=0,77), mientras que algunos estudios posteriores mostraron asociación inversa entre ambos microorganismos. Destaca un estudio israelí en el que S. aureus fue menos frecuente en portadores de S. pneumoniae (6,5% vs 12,9%; aOR 0,47; IC95% 0,28–0,78). Asimismo, se describió asociación entre colonización por S. aureus y una menor edad (<6 meses; p=0,028), atopia no respiratoria (p=0,017) y, para S. pneumoniae, mayor asistencia a guardería (OR 2,56; IC95% 1,08–6,07) y presencia de hermanos pequeños (p=0,02). En Taiwán, la colonización neumocócica fue más frecuente en portadores de MRSA que en MSSA (12,3% vs 6,9%; p=0,0008).
Los autores interpretan estos hallazgos como compatibles con una interacción ecológica compleja, probablemente competitiva, entre ambos patógenos, modulada por vacunación, edad, convivencia y factores ambientales. Sin embargo, subrayan que la evidencia sigue siendo limitada, heterogénea y basada casi exclusivamente en estudios transversales. Para la práctica pediátrica, el mensaje principal es que la vigilancia microbiológica y de resistencias debe integrarse en el seguimiento epidemiológico de portadores, especialmente en contextos de alta circulación neumocócica y tras cambios en calendarios vacunales.











