Geier DA, Geier MR. Tooth decay prevention and neurodevelopmental disorder risk following childhood fluoride exposure. BMC Pediatr. 2025 Apr 2;25(1):265
https://bmcpediatr.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12887-025-05601-z
El presente estudio, de cohorte longitudinal, analizó la relación entre la exposición al flúor en el agua potable durante la infancia con la prevención de caries dentales (CD) y el riesgo de trastornos del neurodesarrollo, en una muestra de 73.254 niños inscritos en el sistema Medicaid de Florida desde su nacimiento hasta los 10 años de edad. Los datos se vincularon con la proporción de población expuesta a agua fluorada por condado y año.
La exposición al flúor en el año de nacimiento se asoció con una reducción leve, pero significativa del riesgo de caries dental (aOR = 0.994) y una elevación, igualmente leve, pero significativa en el riesgo de trastornos como el trastorno del espectro autista (TEA; aOR = 1.005), el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH; aOR = 1.001), discapacidad intelectual (DI; aOR = 1.006) y retrasos específicos en el desarrollo (RED; aOR = 1.002). Al comparar niños completamente expuestos al flúor con aquellos no expuestos durante sus primeros 10 años, se encontró que los expuestos tuvieron menor incidencia de CD (aOR = 0.345), pero mayores riesgos de TEA (aOR = 5.575), DI (aOR = 3.868) y RED (aOR = 1.505).
Los autores destacan que estos hallazgos reflejan efectos opuestos del flúor: beneficios preventivos para la salud dental, pero potenciales riesgos neurológicos. La magnitud de las asociaciones aumentó cuando se consideró la exposición prolongada durante los 10 primeros años de vida, en lugar de solo el año desde el nacimiento. Estos resultados son coherentes con los estudios previos que vinculan el flúor y la neurotoxicidad, y se consideran biológicamente plausibles.
Se reconoce la solidez metodológica del estudio por su diseño prospectivo, tamaño muestral y control de covariables (estatus socioeconómico, raza, tóxicos ambientales, etc.), aunque también se tienen en cuenta algunas limitaciones, como la falta de mediciones individualizadas de la ingesta de flúor y la dependencia de cambios en la determinación del diagnóstico.
En conjunto, los autores recomiendan, a la luz de estos hallazgos, una reevaluación de la relación riesgo/beneficio de los programas de fluoración del agua.












