Autoras:
Ana María Escalona Gil y María Martín Galache
La dermatitis seborreica es una afección cutánea frecuente que puede afectar tanto a niños como a adultos. Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta principalmente las zonas con mayor concentración de glándulas sebáceas (productoras de grasa), como el cuero cabelludo, la cara y los pliegues de la piel. En lactantes, esta condición se conoce comúnmente como «costra láctea» cuando aparece en el cuero cabelludo1.
¿Cuáles son sus causas?
Aunque no se conoce con exactitud la causa, se cree que la dermatitis seborreica resulta de la combinación de factores:
- Microorganismos: la proliferación excesiva de hongos presentes de forma natural en la piel (levadura Malassezia)2.
- Producción de sebo: un exceso de grasa en la piel favorece el crecimiento de hongos.
- Genética: existe predisposición hereditaria en algunas personas3.
Además, se ha observado que factores como la exposición a alérgenos, infecciones y el estrés pueden empeorar los síntomas4.
Síntomas comunes
Los síntomas de la dermatitis seborreica pueden variar según la gravedad de la afección. En los niños, los síntomas más frecuentes incluyen:
- Escamas blancas o amarillentas en la piel, especialmente en el cuero cabelludo.
- Enrojecimiento de la piel afectada.
- Picazón, aunque en muchos casos es leve o inexistente en los más pequeños.
- En lactantes, puede presentarse como costras gruesas en el cuero cabelludo (costra láctea).
La dermatitis seborreica suele aparecer en:
- Cuero cabelludo.
- Cara, especialmente alrededor de la nariz y las cejas.
- Detrás de las orejas.
- Pecho y espalda.
- En lactantes, puede extenderse a la zona del pañal.
Existen dos formas de dermatitis seborreica: una que aparece en las primeras semanas de vida y desaparece por sí sola en los primeros meses, y otra que puede surgir a partir de la pubertad.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es clínico, y puede ser realizado por un pediatra en atención primaria cuando se presenta una clínica sugerente. En la mayoría de los casos, la afección en lactantes mejora con el tiempo y se resuelve sin necesidad de tratamiento médico intensivo.
No obstante, algunas medidas pueden ayudar a controlar la condición.
- Usar champús suaves y específicos para la condición (por ejemplo, champú de ketoconazol, al 2%, o ciclopirox olamina).
- Mantener la piel hidratada.
La eliminación de la costra láctea puede lograrse mediante aceites naturales o soluciones especialmente formuladas. El tratamiento habitual suele incluir antifúngicos aplicados en la zona, y en casos más severos, se pueden utilizar pomadas con corticoides.
Es importante buscar atención médica si:
- La dermatitis se extiende a otras áreas del cuerpo.
- Aparecen signos de infección, como enrojecimiento intenso o secreción.
Aunque la dermatitis seborreica puede resultar molesta, generalmente no es grave y tiende a mejorar con el tiempo. Con un cuidado adecuado y el seguimiento de las recomendaciones médicas, los padres pueden manejar eficazmente esta afección en sus hijos.
Bibliografía
- Pozo Román T., Mínguez Rodríguez B. Dermatitis atópica y dermatitis seborreica. Pediatr Integral 2021; XXV (3): 119 – 127.
- Faergemann J. The role of Malassezia in the pathogenesis of seborrheic dermatitis. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2009; 23(5):1-3.
- Lorca Spröhnle J., Casanova Esquembre A., Labrandero Hoyos C., Peñuelas Leal R., Esteve Martínez A. Adolescere 2022; X (1): 15-27
- Bieber T. Atopic dermatitis. N Engl J Med. 2008;358(14):1483-1494.
Ideas clave para llevar a casa
- ¿Qué es la dermatitis seborreica?
Es una afección cutánea crónica e inflamatoria que afecta principalmente las áreas con más glándulas sebáceas, como el cuero cabelludo, la cara y los pliegues cutáneos. En lactantes, se conoce como «costra láctea» cuando aparece en el cuero cabelludo. - Causas principales:
Aunque no se conoce completamente su causa, la dermatitis seborreica está relacionada con la proliferación de hongos Malassezia, el exceso de grasa en la piel y una predisposición genética. Factores como alergias, infecciones y estrés también pueden empeorar los síntomas. - Síntomas comunes:
Los síntomas incluyen escamas blancas o amarillentas, enrojecimiento y, en algunos casos, picazón. En lactantes, puede presentarse como costras gruesas en el cuero cabelludo. Se puede presentar en áreas como el cuero cabelludo, la cara, detrás de las orejas y el pecho. - Tratamiento y cuidados:
Aunque en muchos casos no se requiere tratamiento médico intensivo, el uso de champús suaves y específicos, así como mantener la piel hidratada, ayuda a controlar la afección. Los antifúngicos tópicos y, en casos más graves, las pomadas con corticoides pueden ser necesarios. - ¿Cuándo buscar atención médica?
Es importante consultar al médico si la dermatitis se extiende a otras áreas del cuerpo o si hay signos de infección, como enrojecimiento intenso o secreción.
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