Tan-Lim CSC, Esteban-Ipac NAR. Systematic review and meta-analysis on probiotics as treatment for food allergies among pediatric patients: A 2024 update. Pediatr Allergy Immunol. 2025 Jan;36(1):e70028
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/pai.70028
Este artículo es una actualización de una revisión sistemática y meta-análisis sobre el uso de probióticos en el tratamiento de alergias alimentarias en pacientes pediátricos, publicada en 2024. En el estudio se incluyeron 13 artículos, que abarcan un total de 1608 pacientes pediátricos con diversas alergias alimentarias. Los autores realizaron una búsqueda sistemática de ensayos clínicos aleatorizados hasta marzo de 2024 para evaluar la eficacia y seguridad de los probióticos en el tratamiento de estas alergias. Destaca que la incidencia de estas alergias ha aumentado, afectando la calidad de vida y causando costes económicos significativos. Los probióticos investigados incluyeron cepas de Lactobacillus y Bifidobacterium. Se evaluaron resultados como la reducción de síntomas alérgicos (medidos principalmente con el índice SCORAD), la inducción de tolerancia a alimentos, y la aparición de efectos adversos.
Los resultados indican que los probióticos, en general, no parecen tener un impacto significativo en la reducción de los síntomas de eccema en lactantes con alergia a la proteína de leche de vaca (APLV), basándose en la puntuación del índice SCORAD. Sin embargo, los probióticos mostraron una posible eficacia en la mejora de los síntomas de eccema en niños con otros tipos de alergias alimentarias, aunque la evidencia es de baja certeza. En cuanto a la inducción de tolerancia alimentaria, los probióticos podrían tener un efecto positivo, especialmente después de un uso de al menos 2 años. Se observó que la cepa Lactobacillus rhamnosus GG fue particularmente prometedora para inducir tolerancia, mostrando una reducción significativa en el riesgo relativo de no adquirir tolerancia.
Además, la revisión identificó que los probióticos generalmente fueron bien tolerados por los participantes, con pocos efectos adversos reportados. Sin embargo, la certeza de la evidencia varía, con algunas limitaciones en los estudios debido a la heterogeneidad en las metodologías, las cepas de probióticos utilizadas, y los períodos de seguimiento. Los autores sugieren que, para obtener conclusiones más definitivas y aplicables a la práctica clínica, es necesario realizar más ensayos clínicos diseñados de manera rigurosa, con la utilización de cepas estandarizadas y un seguimiento más prolongado.
En resumen, aunque los probióticos muestran cierto potencial en el manejo de alergias alimentarias pediátricas, se necesita más investigación para establecer su rol clínico de manera definitiva.












