Tosferina en un servicio de urgencias pediátricas de tercer nivel

Marín Andrés M, Gutiérrez Sánchez AM, Guerrero Laleona C, Bustillo Alonso M, Gómez Barrena V, Campos Calleja C. Estudio retrospectivo de los pacientes con diagnóstico confirmado de tosferina que son atendidos en urgencias de un hospital de tercer nivel. Rev Pediatr Aten Primaria. 2020;22:e197-e201

La tosferina disminuyó su incidencia a raíz de la vacunación, pero en los últimos años se ha detectado un incremento, sobre todo en adolescentes y jóvenes en diversos países industrializados. En España se observan ciclos epidémicos cada 3-5 años y desde 2010 se ha observado un aumento progresivo en la incidencia, hospitalización y mortalidad, especialmente en menores de un año. Entre las posibles causas se encuentran la mejora de las técnicas de diagnóstico rápido, la disminución del efecto protector de la vacuna y la menor efectividad de la vacuna acelular respecto a la de células enteras.

Los autores realizan un estudio descriptivo retrospectivo de pacientes diagnosticados de tosferina mediante cultivo o PCR de Bordetella, que consultaron entre marzo 2014 y octubre de 2017 en un hospital terciario. Se revisaron los casos con el diagnóstico de “síndrome pertusoide” o “tosferina” con cultivo y/o PCR positivos. Se analizaron 89 pacientes confirmados (mujeres 55%). El 56,1% eran menores de 6 meses, el 29,2% menor de 2 meses. El 98,9% presentó tos (77,5% en accesos y 43,8% emetizante), el 33% gallo inspiratorio y el 34,8% apneas. El 14,6% presentaban fiebre. En el 64% había antecedentes epidemiológicos de tos o tosferina. El 33% acudieron dos o más veces a urgencias (media 1,4+/-0.78). En la primera visita a urgencias se les diagnosticó de tos (36%), sospecha de tosferina (22,5%), infección respiratoria de vías altas (19,1%), bronquiolitis (9%), bronquitis (2,2%), laringitis (3,4%), atragantamiento (2,2%) o neumonía (1,1%). Ingresaron 56 pacientes (62,9%), de los cuales 44 (78,5%) eran menores de 4 meses. Se solicitó analítica sanguínea al 34,8% de los pacientes presentando leucocitosis >15 000/µl el 51,7% de los casos y >60 000/µl el 3,2% de los casos. Precisaron traslado a UCI 4 pacientes (4,5%), con una edad media de 1,3 meses y un rango comprendido entre 21 días de vida y 2 meses. Se produjo un fallecimiento en un lactante de 1,5 meses. La media de días de ingreso fue de 8,02 ± 5,51 días. Se realizó cultivo para Bordetella en 88 casos (positivo para B. pertussis en 38 y B. parapertussis en tres) y reacción en cadena de la polimerasa en 73 (positivo para B. pertussis en 70 y B. parapertussis en tres). El 8,9% de los que ingresaron, a los cuales se investigó la presencia de virus respiratorio sincitial, presentaban coinfección. Todos los pacientes recibieron tratamiento con azitromicina.

Antes de la instauración de la vacunación a gestantes hubo 65 casos (29 con ≤2 meses). Después hubo una reducción en el número de casos: 24, de ellos 11 con ≤2 meses de edad y de estos el 65,5% de las madres habían recibido la vacunación en la gestación.

El diagnóstico de tosferina es difícil por la clínica inicial inespecífica, lo que retrasa el diagnóstico y aumenta las consultas en el servicio de urgencias. Un cuadro de tos en accesos de etiología no catalogada de duración superior a 15 días debe obligar a hacer diagnostico diferencial con la tosferina. El diagnóstico precoz es fundamental para iniciar un tratamiento inmediato y realizar una adecuada profilaxis de contactos. Los casos más graves se dan en los primeros meses de vida.

Ángel Martín Ruano
Pediatra de EAP. CS Miguel Armijo. Salamanca
Profesor Asociado. Facultad Medicina. Universidad de Salamanca

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