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Úlceras escrotales en un lactante con síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico asociado con síndrome respiratorio agudo grave por infección por coronavirus 2

24 Feb 2022 | Actualidad, Actualidad Grupo de Trabajo Actualizaciones Bibliográficas, Noticias

Kan HQ, Srinivas SM, Sanjeeva GN, et al. Scrotal ulcers in an infant with multisystem inflammatory syndrome in children associated with severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 infection. Pediatr Dermatol. 2022 Jan;39(1):141-142. doi: 10.1111/pde.14871

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/pde.14871

La mayoría de los casos de síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C) manifiestan características mucocutáneas inespecíficas. Se presenta el caso único de un lactante de 3 meses de edad que presentó púrpura, descamación acral y úlceras escrotales. Las úlceras escrotales no se han reportado previamente en MIS-C y se suman al espectro de hallazgos cutáneos asociados con el trastorno.

El síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C) es un trastorno inflamatorio asociado con el síndrome respiratorio agudo grave por infección por coronavirus 2 (SARS-CoV-2). La mayoría de los casos tienen características mucocutáneas inespecíficas.

Se trata de un varón de 3 meses de edad con fiebre alta durante 10 días, seguida 5 días después de una erupción generalizada y úlceras escrotales. Presentó cinco deposiciones blandas durante 1 día, junto con irritabilidad y distensión abdominal. Su temperatura era de 37,5 °C con una frecuencia cardiaca de 132 lpm, presión arterial de 122/93 mmHg y relleno capilar prolongado. El examen físico reveló taquipnea, retracción subcostal, crepitantes basales bilaterales y hepatomegalia. Se observaba una púrpura reticulada difusa en tronco (Figura 1A) y miembros superiores e inferiores, con púrpura plantar bilateral. Presentó descamación en las yemas de los dedos de las manos y de los pies (Figura 1B) y múltiples úlceras no dolorosas con bordes enrollados eritematosos y costras de color negro verdoso en el escroto (Figura 2).

Púrpura

Figura 1. A. Púrpura reticulada difusa en el tronco. B. Púrpura en los pies y descamación en los dedos de los pies.

Úlceras no dolorosas

Figura 2. Múltiples úlceras con bordes enrollados eritematosos y costras de color negro verdoso en el escroto.

Un hemograma completo reveló anemia (hemoglobina 9,8 g/dL) y leucocitosis (recuento total de linfocitos 27 000/μL), con plaquetas normales. Los marcadores inflamatorios estaban elevados: PCR > 100 mg/L, VSG 70 mm/hora, ferritina sérica 708 ng/mL, dímero D 2,75 µg/mL, lactato deshidrogenasa 367 U/L e interleucina-6 998 pg/ml (normal <7)). Las pruebas de función renal, enzimas hepáticas e INR fueron normales. La serología de dengue, la prueba de Weil-Felix y la IgM para chikungunya fueron negativas. Los cultivos de sangre, orina y líquido cefalorraquídeo no mostraron crecimiento. La radiografía de tórax mostró consolidación multifocal del lóbulo inferior. La ecocardiografía fue normal. La reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa (RT-PCR) para el SARS-CoV-2 fue negativa, pero los anticuerpos (IgG e IgM) del dominio de unión al receptor del SARS-CoV-2 (IgG e IgM) fueron positivos. Las características clínicas y las investigaciones sugirieron el diagnóstico de MIS-C secundario a COVID-19. Se manejó con éxito con presión positiva continua en las vías respiratorias, inmunoglobulina intravenosa, ceftriaxona, prednisolona oral 2 mg/kg/día y mupirocina tópica y óxido de zinc para las úlceras.

El MIS-C fue reportado por primera vez en mayo de 2020 como un trastorno inflamatorio pediátrico parecido a la enfermedad de Kawasaki. En Estados Unidos, a 1 de noviembre de 2021, se han informado 5526 casos de MIS-C a los CDC. Una revisión sistemática de ocho estudios de MIS-C, incluyendo 440 pacientes, encontró que la piel era el segundo sistema más comúnmente involucrado (73%). Los signos mucocutáneos habitualmente reportados incluyen una erupción difusa inespecífica, conjuntivitis, cambios en la mucosa oral, eritema y fisuras alrededor de los labios, y edema y descamación acral. Otro estudio describió la erupción no específica como urticarial, morbiliforme o livedoide. Las características cutáneas se superponen con las observadas en la enfermedad de Kawasaki e infecciones como el dengue, chikungunya, rickettsia y síndrome de shock tóxico.

Los hallazgos únicos en este caso infantil fueron la púrpura reticulada difusa y las úlceras escrotales. Los lactantes representan solo el 7% de los MIS-C reportados. Solo existe otro caso de un recién nacido con MIS-C que presentó máculas purpúricas en las nalgas que luego se ulceraron. Los autores atribuyeron las úlceras a la microangiopatía. La coagulopatía y la vasculitis son un sello distintivo de la COVID-19 grave, y su efecto combinado puede provocar ulceración cutánea. La COVID-19 debe incluirse entre las infecciones que pueden causar úlceras escrotales.

Por tanto, en esta era de pandemia cualquier niño que presente fiebre, exantema y úlceras genitales también debe someterse a pruebas de marcadores inflamatorios y anticuerpos anti-SARS-CoV-2, ya que la RT-PCR puede ser negativa. El examen cutáneo minucioso en busca de cambios isquémicos y el tratamiento oportuno pueden mejorar el pronóstico del MIS-C.

Javier López Ávila

Urgencias de Pediatría. Hospital Universitario de Salamanca

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