https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40528341/
La pancreatitis aguda (PA) en niños es una enfermedad inflamatoria del páncreas cuya incidencia ha aumentado en las últimas décadas. Aunque menos frecuente que en adultos, puede presentar una evolución clínica grave. El diagnóstico habitual se basa en una combinación de síntomas clínicos, elevación de amilasa o lipasa séricas y, en ciertos casos, hallazgos por imagen. Sin embargo, la necesidad de extracciones de sangre puede dificultar la evaluación en población pediátrica, lo que ha motivado la búsqueda de métodos diagnósticos no invasivos. En este contexto, el tripsinógeno-2 urinario ha surgido como un marcador específico del daño pancreático en adultos, pero hasta ahora no se había evaluado su utilidad en niños.
Este estudio prospectivo se llevó a cabo en el Hospital Universitario Hadassah entre noviembre de 2022 y octubre de 2024. Participaron 28 pacientes pediátricos que acudieron a urgencias por dolor abdominal agudo, con un total de 31 episodios analizados. Se incluyeron niños entre 6 meses y 19 años que no presentaban signos de gastroenteritis ni antecedentes de dolor abdominal crónico. A cada uno se le aplicó la prueba rápida urinaria Actim® Pancreatitis para detectar tripsinógeno-2, comparando los resultados con las concentraciones séricas de amilasa y lipasa y con los criterios diagnósticos establecidos por el grupo INSPPIRE.
De los 31 episodios, 19 (61%) fueron diagnosticados como pancreatitis aguda. El test urinario mostró una sensibilidad global del 68% y especificidad del 100%. En los casos en los que la muestra de orina se recogió durante las primeras 24 horas de ingreso, la sensibilidad aumentó significativamente hasta el 87%. Todos los casos no relacionados con PA obtuvieron resultados negativos, lo que refuerza la fiabilidad de esta herramienta para discriminar otras causas de dolor abdominal. Las etiologías identificadas de PA incluyeron pancreatitis hereditaria, enfermedades biliares, complicaciones por gastrostomía y causas idiopáticas.
Los autores concluyen que la tira reactiva urinaria de tripsinógeno-2 (UTDT) representa una alternativa prometedora para el diagnóstico rápido y no invasivo de la PA en niños. Su alta especificidad, junto con la mejora de sensibilidad al utilizarla de forma precoz, la posicionan como un complemento útil a las pruebas tradicionales, especialmente en entornos pediátricos donde la extracción sanguínea puede ser difícil o retrasarse. El UTDT podría facilitar el triaje inicial, reducir procedimientos invasivos innecesarios y permitir un manejo más ágil en niños con dolor abdominal. Se requieren estudios adicionales con muestras más amplias para validar su integración en la práctica clínica habitual.












