Recientes

Lo que el pediatra debe saber sobre criptorquidia

Hutson JM, Vikraman J, Li R and Thorup J. Undescended testis: What paediatricians need to know. J Paediatr Child Health. 2017;53:1101–1104. doi: 10.1111/jpc.13744

El descenso testicular ocurre en 2 pasos, y suele ser el segundo (fase inguinoescrotal, controlada por andrógenos) el más afectado por lo que el testículo normalmente es palpable en la ingle.

Entre un 3-4% de recién nacidos a término presentan criptorquidia siendo este porcentaje mayor en prematuros. En estos casos, la mitad aproximadamente descenderán en las 12 primeras semanas. La migración al escroto se completa en este tiempo por lo que, si en ese momento los testículos no son palpables, debe ser remitido para realización de orquidopexia, idealmente entre los 6 y los 12 meses. Si se realiza después del año de vida, el pronóstico de fertilidad empeora.

En el caso de los testes en ascensor la edad óptima para la cirugía sigue siendo controvertida pero se sabe que en estos casos el riesgo de malignización es menor ya que durante la “mini- pubertad” entre los 2-6 meses el testículo se encontraba en el escroto y la transformación de gonocitos a espermatogonias fue normal. En estos casos se suele realizar entre los 5 y los 10 años. Por lo tanto todos los niños deberían someterse nuevamente a un examen para detectar testes no descendidos al entrar en la escuela.

El manejo clínico de estos pacientes tiene como objetivo determinar si el problema es congénito o se desarrolla posteriormente, e identificar la localización del testículo antes de la corrección quirúrgica. La ecografía no suele ser de utilidad salvo en el caso de testes no palpables de forma bilateral. La terapia hormonal resulta inefectiva y no se recomienda.

Laura Gómez Recio
Médico Interno Residente de Pediatría. Hospital Universitario de Salamanca

Últimos Tweets