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¿Por qué elegir pediatría?

Tras seis años de carrera y un año de preparación del examen MIR llega el momento decidir cuál es la especialidad que vas a ejercer a lo largo de tu carrera profesional. Decisión difícil dónde las haya, puesto que aunque tuvieras muy claros tus objetivos, las dudas del último momento siempre asaltan las mentes de los futuros residentes: ¿será una decisión acertada?, ¿estaré a gusto?, ¿seré capaz?, ¿a qué ciudad me voy?…

Newborn Examination 1967 by Nevit Dilmen in ca.wikipedia.org CC BY-SA 3.0VPara aquellos que la elección final ha sido la Pediatría quería reflejar algunos de los aspectos qué debéis tener en cuenta en esta especialidad (según mi más humilde opinión tras haber terminado mi residencia en este apasionante campo de la medicina).

La formación del residente de pediatría consta de 4 años. Cada año se compone de diferentes rotaciones por las subespecialidades pediátricas, que según el hospital en el que trabajéis se dividirán en períodos de 1 a 3 meses. Estas rotaciones podrán ser obligatorias u optativas. Generalmente el primer año se dedica a aprender la valoración del niño sano, y las patologías más frecuentes en la infancia. Los años posteriores se centrarán en el aprendizaje de las diferentes subespecialidades médicas (Endocrinología, Nefrología, Neurología, Cardiología…). Las Unidades de Cuidados Intensivos, Neonatales y Pediátricas, son otros dos puntos importantes en la formación en los últimos años de residencia.

En Pediatría existe la posibilidad de subespecializarse en alguna de las unidades médicas. La duración de esta subespecialización es variable, pudiendo alternar entre 6-12 meses. Hay que remarcar que, a nivel legal, las subespecialidades aún no están reconocidas en nuestro país a pesar de la constante lucha de los pediatras en este tema.

Según la comunidad autónoma en la que trabajéis, podréis realizar rotaciones externas en otros hospitales tanto nacionales como internacionales, enriqueciendo vuestra formación ya que conoceréis a diferentes profesionales y sobre todo, otras formas de trabajar. En ocasiones algunos complejos hospitalarios os limitarán la posibilidad de rotar fuera. Debéis exigir vuestro derecho de rotación externa alegando a vuestra Comisión de Docencia la necesidad de estas rotaciones para poder completar vuestra formación en un campo determinado.

La labor docente e investigadora debe ser igual de importante que la labor asistencial. En el mundo de la pediatría hay multitud de cursos y congresos, intentar participar al máximo de todas estas actividades docentes. En este sentido cabe destacar la labor de la SEPEAP con los cursos MIR y su Congreso. Para que la medicina avance necesita de la investigación clínica, y por ello es necesario que profesionales jóvenes como vosotros no os desvinculéis del mundo investigador, sólo así podréis avanzar en vuestros conocimientos y aportar ciencia a vuestras actuaciones.

Como resumen se puede decir que para la formación de un buen pediatra los residentes deberéis adquirir los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para:

1. Atender los problemas clínico-pediátricos a nivel general y de sus áreas específicas.
2. Promocionar la salud de la población infantil y adolescente.
3. Realizar labores de investigación clínica y básica.
4. Trabajar como integrantes de equipos multidisciplinarios de salud.

Centrándonos en lo que distingue a esta especialidad de otras se puede resumir en dos palabras: LOS NIÑOS. Personas inocentes e indefensas que dependen de un protector (padre, madre, o tutor) para poder crecer y desarrollarse a nivel psíquico y social a lo largo de su infancia.

Aprender a escuchar a los padres, reflejo de la patología que adolecen sus hijos, empatizar con ellos, ayudarles a calmar su angustia y sobre todo a no menospreciar sus preocupaciones. Cuando el niño pueda expresar sus dolencias debe ser él nuestro centro de atención, intentando sacar el máximo de información de sus palabras, gestos, actitudes.

Recordar la bases éticas que regirán vuestra labor sanitaria, tal y como expresó el médico egipcio Imhotep «Si puedes curar, cura, si no puedes curar alivia, si no puedes aliviar, consuela».

Habéis elegido una de las profesiones más bonitas, gratificantes y satisfactorias de la medicina. La sonrisa de un niño os hará crecer como personas y como profesionales, os incentivará a estudiar, aprender y mejorar como pediatras.

Enhorabuena por la especialidad que habéis elegido, disfrutar de estos 4 años de residencia y luchar por conseguir vuestros sueños. También podréis ser socios de forma gratuita durante vuestra residencia y un año más de la SEPEAP.

Jenifer Lázaro Ramos.
FEA en Pediatría y Áreas Específicas.
Miembro del Grupo Docencia y MIR de la SEPEAP

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