Vapeadores en jóvenes: una epidemia emergente en USA

Ghosh TS, Tolliver R, Reidmohr A, et al. Youth Vaping and Associated Risk Behaviors — A Snapshot of Colorado. N Engl J Med. 2019; 380:689-690. DOI: 10.1056/NEJMc1900830

En 2017, Colorado tuvo la dudosa distinción de liderar la nación en el uso de productos de vapor que contienen nicotina (cigarrillos electrónicos), o vaping, entre jóvenes menores de 18 años. Ese año uno de cada cuatro estudiantes en los grados 9 al 12 reportó vapear, una tasa que fue el doble del promedio nacional. La nicotina afecta el cerebro en desarrollo al aumentar el riesgo de adicción, trastornos del estado de ánimo, control de los impulsos disminuido y deterioro cognitivo. Además, un informe de 2018 mostró evidencia sustancial de que los jóvenes que vapean tienen más probabilidades de fumar cigarrillos más adelante que los no usuarios.
El Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado realizó el análisis de una encuesta de jóvenes más grande, específica del estado, donde se examinó una muestra de la escuela secundaria de 2017, con datos de 47146 estudiantes inscritos en 157 escuelas secundarias públicas del estado (tasa de respuesta, 59%). Entre los estudiantes en los cuatro grados, el 27% reportó el uso de un dispositivo electrónico para inhalar un producto de vapor que no fuera marihuana durante los últimos 30 días (en comparación con el 26% en 2015). Los estudiantes asiáticos y negros tuvieron una menor prevalencia de uso (16.9% y 17.2%, respectivamente) que los estudiantes blancos (29.0%) o hispanos (25.4%). La prevalencia de vapeo fue del 31.8% entre los estudiantes homosexuales, lesbianas o bisexuales y del 26.8% entre los estudiantes heterosexuales. La prevalencia aumentó con el grado, con un 18.5% reportando su uso en el 9º grado, 25.3% en el 10º grado, 31.7% en el 11º grado y 33.6% en el 12º grado.
Los estudiantes que eran usuarios de vapeadores tenían más probabilidades de usar otras sustancias o participar en actividades sexuales que los no usuarios. Estos datos corroboran un estudio reciente que mostró una asociación entre vapear y comportamientos sexuales de riesgo, uso de sustancias y violencia. Estas asociaciones no son causales, pero sugieren que ciertos estudiantes se inclinan hacia una variedad de comportamientos de riesgo.
Sobre la base de estos datos, el estado de Colorado recomienda que los proveedores de atención médica evalúen a todos los jóvenes específicamente para el vapeo, además del consumo de tabaco, porque los jóvenes no necesariamente asocian el tabaco con el vapeo. Además, se recomienda que se examinen a los pacientes para detectar otras conductas de alto riesgo, como el alcohol, las drogas y las conductas sexuales de riesgo.

Javier López Ávila
Urgencias de Pediatría. Hospital Universitario de Salamanca

 

Imagen de https://www.vaporvanity.com/teen-vaping-guide/

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