Vlieg-Boerstra B, Netting M, Vassilopoulou E, et al; EAACI Prevention Working Group. Guidance for healthy complementary feeding practices for allergy prevention in developed countries: An EAACI interest group report. Pediatr Allergy Immunol. 2025 Jul;36(7):e70150
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/pai.70150?af=R
Este artículo revisa la evidencia más reciente sobre cómo la alimentación complementaria puede influir en la prevención de alergias alimentarias.
Parte de la idea de que la introducción de alimentos sólidos no solo satisface las necesidades nutricionales que la leche materna o de fórmula ya no cubre (como hierro y zinc), sino que también constituye una oportunidad para entrenar el paladar, promover la diversidad dietética y favorecer la maduración inmunológica a través del microbioma intestinal.
El documento subraya que la ventana entre los 4 y 6 meses es un periodo clave para exponer a los lactantes a distintos sabores y, especialmente, a alérgenos comunes como huevo y cacahuete. Ensayos clínicos como LEAP y EAT han demostrado que la introducción temprana y regular de estos alimentos reduce significativamente el riesgo de desarrollar alergias en niños, sobre todo en aquellos con dermatitis atópica. Aun así, se aclara que la práctica debe adaptarse a la epidemiología local y al perfil individual de cada niño.
Además de los alérgenos, la guía promueve una alimentación variada, basada en alimentos frescos, frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, lácteos fermentados y fuentes de omega-3, limitando ultraprocesados y productos industriales. También se recomienda evitar la sal y el azúcar añadido y fomentar texturas y métodos que favorezcan el desarrollo motor oral.
Para los pediatras de atención primaria, este documento es de gran utilidad porque:
Les ofrece herramientas basadas en evidencia para aconsejar sobre el momento y modo adecuados de introducir sólidos y alérgenos.
Refuerza el papel del pediatra en la detección de niños de riesgo y en la individualización de las recomendaciones según antecedentes y condiciones clínicas.
Contribuye a prevenir alergias, mejorar la nutrición y fomentar hábitos alimentarios saludables desde el inicio de la vida, con impacto a largo plazo en salud pública.
En conclusión, esta guía no solo aporta criterios prácticos y actualizados para prevenir alergias, sino que refuerza el papel del pediatra de atención primaria como referente clave en la educación alimentaria de las familias.














