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¿Debe preocuparnos la infección por SARS-CoV-2 en menores de 1 año?

1 Abr 2022 | Actualidad, Actualidad Grupo de Trabajo Actualizaciones Bibliográficas, Noticias

Hobbs CV, Woodworth K, Young CC, et al. Frecuency, Characteristics and Complications of COVID-19 in Hospitalized Infants. Pediatr Infect Dis J 2022 Mar 1;41(3):e81-e86.
doi: 10.1097/INF.0000000000003435

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8828316/

Artículo que centra la población a estudio en lactantes desde los 7 días hasta el año de edad hospitalizados por infección sintomática por COVID-19. Pretende determinar las características clínicas y demográficas asociadas a una enfermedad grave por SARS-CoV-2 en este grupo de edad previa a la posibilidad de vacunación en mujeres embarazadas. Se define enfermedad grave por este agente aquella que precisa la necesidad de soporte respiratorio con oxígeno, ventilación mecánica invasiva o no invasiva, el uso de drogas vasopresoras, técnicas como la diálisis, o precisar resucitación cardiopulmonar. Se incluyen también los fallecimientos por esta causa.

El periodo de estudio lo conforman los meses comprendidos entre marzo y diciembre de 2020. Aunque el análisis de datos sobre enfermedad grave recoge todo el periodo de estudio, la comparación entre casos severos y no severos se limita hasta mediados de agosto de 2020. A partir de esta fecha, y dada la cantidad de pacientes hospitalizados, el registro queda restringido sólo a pacientes ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos y no sólo a los hospitalizados como previamente.

Mediante el análisis de la Red de Vigilancia de COVID-19, se cuantificaron 232 pacientes ingresados menores de 1 año y mayores de 7 días. Del total de 630 casos determinados como graves en menores de 18 años, 128 (20.3%) fueron de pacientes en este rango de edad. La mayoría de los pacientes hospitalizados tenían menos de 3 meses, aunque los casos más graves se identificaron en los pacientes de mayor edad (1 mes [RIQ, 1-4] vs 1 mes [RIQ, 0-2], p=0.001). El 75% de casos graves tenía menos de 6 meses y hasta el 66% pertenecía a etnias minoritarias. El 8.7% y el 12.5% de los lactantes con casos graves tenían previamente diagnosticadas patologías respiratorias y cardiovasculares respectivamente. Los síntomas más comunes en los casos graves se incluyeron en el ámbito de síntomas constitucionales (fiebre, letargia) y respiratorios. En concreto, las complicaciones de estos últimos fueron las mayoritarias (93/128, 73%). Los lactantes hospitalizados con casos menos graves presentaron en su mayoría síntomas de carácter constitucional incluyendo la fiebre. Probablemente ésta fue uno de los motivos más frecuentes de ingreso en contexto de descartar un diagnóstico de sepsis alternativo. De los casos determinados como graves un 30.8% ingresó en la unidad de cuidados intensivos. Un 13% del total requirió ventilación mecánica, un 47% oxigenoterapia, y hasta en un 39% se identificaron infiltrados en la radiografía de tórax. 2 pacientes (1.6%) requirieron oxigenación por membrana extracorpórea y uno falleció.

De los pacientes categorizados como enfermedad grave en función de la afectación orgánica de otro sistema diferente al respiratorio, la mayoría tenía una edad entre 1 y 3 meses. Fueron lactantes con menos comorbilidades (22.1% vs 46.7% con afectación respiratoria) y fue menos frecuente el antecedente de prematuridad (10.3% vs 26.7%).

Probablemente estos datos sean diferentes a los que se expondrán en futuros documentos tras la inclusión de la recomendación de vacunación en mujeres embarazadas. Aún así no debemos menospreciar el riesgo de enfermedad grave en pacientes en este rango de edad.

Sheila de Pedro del Valle

Pediatra. Hospital Nuestra Señora de Sonsoles. Ávila

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