Autora:
Dra. Melba Maestro de la Calera.
En la actualidad, las redes sociales y la publicidad de productos cosméticos han aumentado considerablemente el interés por el cuidado de la piel entre niñ@s y adolescentes. Sin embargo, no todos los productos de skincare (rutinas cosméticas) son adecuados para las pieles jóvenes. Es fundamental conocer los riesgos asociados a esta práctica y adoptar una rutina sencilla y segura para mantener la salud cutánea sin comprometer su equilibrio natural.
- Piel infantil, piel delicada. La piel de los niños es más fina y sensible, por lo que no necesita tantos productos como la piel adulta.
- No sobrecargar la piel, menos, es más. Usar demasiados productos puede alterar el equilibrio natural de la piel y causar irritaciones.
- Hidratación adecuada. Mantener la piel bien hidratada es fundamental, sobre todo en climas fríos o secos. Utilizar cremas hidratantes suaves y específicas para niños.
- Cuidado con las tendencias. Evitar productos con ingredientes agresivos, así como productos para adultos. Los niños y adolescentes tienen la piel más delicada y reactiva, por lo que es esencial elegir productos suaves, sin alcohol ni fragancias artificiales. Muchos productos populares en redes sociales no están formulados para pieles jóvenes y pueden causar irritaciones o alergias. Ingredientes como retinol, ácido salicílico o glicólico pueden ser demasiado agresivos y comprometer la barrera cutánea.
- No a las mascarillas y las exfoliaciones frecuentes.
- Protección solar diaria, siempre. El único paso imprescindible en el skincare pediátrico es el uso diario de protector solar con SPF 50+.
- No compartir productos personales. Cada piel es única y puede reaccionar de manera diferente. Compartir cosméticos puede propagar bacterias y hongos, favoreciendo infecciones cutáneas.
- Alergias e intolerancias: antes de usar cualquier producto nuevo, es recomendable hacer una prueba en una pequeña zona de la piel.
- Consultar con un especialista y evitar la automedicación. Si hay acné, dermatitis u otros problemas de piel, el pediatra o dermatólogo pediátrico deben guiar el tratamiento.
- Fomentar buenos hábitos. Una dieta equilibrada con una correcta hidratación y una higiene adecuada junto con hábitos saludables, como no tocarse la cara con las manos sucias, son la base para prevenir problemas cutáneos y tener una piel sana sin necesidad de rutinas complejas.
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