https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42031290/
La pubertad precoz central (PPC) es una entidad en la que el reconocimiento y la decisión de derivación pueden estar influenciados por factores clínicos, pero también por percepciones sobre la normalidad del desarrollo puberal. Este estudio analiza si existen diferencias raciales o étnicas en la derivación, evaluación y manejo de la PPC en un entorno de atención especializada.
Se realizó un estudio retrospectivo que incluyó 259 niñas con diagnóstico confirmado de PPC entre 2010 y 2023, procedentes de un total de 485 pacientes derivadas por sospecha de pubertad precoz. Se analizaron la edad y el tiempo de derivación, la evaluación diagnóstica y el tratamiento, comparando entre distintos grupos raciales y étnicos.
En cuanto a la derivación y acceso a la consulta, no se observaron diferencias significativas en la edad de derivación (media 7,6 años; p = 0,08) ni en la edad en la primera visita endocrinológica (p = 0,17). El tiempo desde la derivación hasta la consulta fue ligeramente mayor en niñas afroamericanas (mediana 1,9 meses) en comparación con niñas caucásicas (1,4 meses), con diferencias estadísticamente significativas, pero de escasa relevancia clínica (p = 0,04). Tampoco se observaron diferencias en la presentación clínica, incluyendo el estadio puberal al diagnóstico (≥ Tanner III en el 73% de niñas afroamericanas frente al 62% de caucásicas; p = 0,10) ni en la distribución del vello púbico (p = 0,09).
La evaluación diagnóstica fue similar en todos los grupos: prácticamente todas las pacientes recibieron estudio de edad ósea (98–100%), sin diferencias en la realización de analítica hormonal (80–83%), test de estimulación, resonancia cerebral (33–35%) o ecografía pélvica (15–17%). En cuanto al tratamiento, el 50% de las pacientes inició tratamiento con análogos de GnRH, sin diferencias entre grupos raciales (44% en niñas afroamericanas frente a 53% en caucásicas; p = 0,40). Tampoco hubo diferencias en el tiempo desde la primera visita hasta el inicio del tratamiento (p = 0,13), aunque el tiempo total desde la derivación hasta el tratamiento sí mostró diferencias globales (p = 0,01). Entre las pacientes que no recibieron tratamiento, la decisión se debió principalmente a criterios clínicos, como el escaso beneficio esperado sobre la talla final o un estadio puberal avanzado, o a preferencia familiar (16–38%), sin diferencias entre grupos. El análisis según nivel socioeconómico tampoco mostró diferencias significativas en la derivación, evaluación o tratamiento.
En conjunto, este estudio no identifica diferencias relevantes en la atención especializada de la PPC según raza o etnia, lo que sugiere que el manejo es homogéneo una vez que las pacientes acceden a la consulta de endocrinología. No obstante, los resultados apuntan a que las posibles desigualdades podrían producirse en fases previas, como el reconocimiento clínico o la decisión de derivación, aspectos que requieren mayor investigación.














