Doneray H, Ozden A, Tavlas G, Ozkan HI. The impact of breast milk relaxin 2, oxytocin, and insulin-like peptide 3 on neonatal growth parameters in early life. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2026 Apr 13.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41978234/
doi: 10.1002/jpn3.70438
La leche materna no solo aporta nutrientes, sino también una amplia variedad de compuestos bioactivos que participan en la regulación del crecimiento y el desarrollo del lactante. Entre ellos se incluyen hormonas y péptidos con potencial efecto endocrino, cuya presencia y función en humanos todavía no están completamente definidas. En los últimos años ha aumentado el interés por el papel de estas señales hormonales como mediadores de la interacción madre–hijo y posibles moduladores del crecimiento precoz.
En este contexto, la relaxina 2 (RLX2), la oxitocina (OXT) y el péptido similar a la insulina 3 (INSL3) han sido identificados en la leche materna, pero su evolución durante la lactancia y su relación con el crecimiento neonatal han sido escasamente estudiadas. Este trabajo analiza sus concentraciones en distintas fases de la lactancia y su asociación con parámetros antropométricos en recién nacidos sanos.
Se incluyeron 63 lactantes a término alimentados exclusivamente con lactancia materna. Se analizaron muestras de calostro (días 1–5) y leche madura (días 21–35), junto con medidas antropométricas en ambos momentos.
Los resultados muestran que las tres hormonas disminuyen de forma significativa a lo largo de la lactancia. La oxitocina y la relaxina 2 presentan concentraciones claramente más elevadas en el calostro que en la leche madura (p = 0,001), mientras que el INSL3 también es mayor en fases iniciales, aunque con diferencias más discretas (p = 0,05). En relación con el crecimiento, las asociaciones se observaron fundamentalmente en el periodo neonatal precoz. La oxitocina en calostro se correlacionó de forma positiva con el índice de masa corporal (r = 0,302; p = 0,016) y con el incremento de longitud (r = 0,287; p = 0,024), aunque sin un patrón consistente en otros parámetros. El INSL3 mostró las asociaciones más relevantes, con correlación positiva con el índice de masa corporal (r = 0,311; p = 0,013) y con el crecimiento longitudinal, tanto en velocidad (r = 0,322; p = 0,010) como en incremento total (r = 0,253; p = 0,046). No obstante, también se observaron asociaciones inversas con otros parámetros, como la evolución del índice de masa corporal (r = −0,260; p = 0,041) y el crecimiento del perímetro craneal (r = −0,311; p = 0,013), lo que indica una relación no uniforme. Por el contrario, la relaxina 2 no mostró asociación con el crecimiento en ninguno de los análisis realizados.
En conjunto, este estudio sugiere que la leche materna no solo aporta nutrientes, sino también señales hormonales que cambian a lo largo de la lactancia y que podrían influir en el crecimiento temprano, especialmente en el caso del INSL3. Sin embargo, la magnitud y la coherencia de estas asociaciones son limitadas, por lo que su relevancia clínica sigue siendo incierta.














