Carpay NC, Kamphorst K, van Elburg RM, Vlieger AM. Antibiotics in the first week of life are not associated with functional gastrointestinal disorders at 9-12 years of age. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2026 Mar 23.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41872049/
doi: 10.1002/jpn3.70402
La alteración del microbioma intestinal en etapas precoces de la vida, especialmente tras la exposición a antibióticos, se ha propuesto como un posible factor implicado en el desarrollo posterior de trastornos gastrointestinales funcionales. Sin embargo, la evidencia disponible es limitada y con resultados contradictorios. Este estudio analiza la posible asociación entre la administración de antibióticos en la primera semana de vida y la aparición de estos trastornos en la infancia tardía.
Se trata de un estudio prospectivo de seguimiento de la cohorte INCA, que incluyó 436 recién nacidos a término, de los cuales 151 recibieron antibióticos intravenosos en la primera semana de vida por sospecha de sepsis neonatal precoz y 285 no estuvieron expuestos. A los 9–12 años se evaluó la presencia de trastornos gastrointestinales funcionales mediante cuestionarios estandarizados y revisión de diagnósticos clínicos. Participaron finalmente 306 niños (79,5% de los elegibles).
Los resultados muestran que uno de cada cinco niños presentaba algún trastorno gastrointestinal funcional a los 9–12 años, sin diferencias entre los que habían recibido antibióticos en el periodo neonatal y los que no (21,1% frente a 19,8%). Esta ausencia de asociación se mantuvo también al analizar específicamente los trastornos de dolor abdominal funcional y tras ajustar por posibles factores de confusión, lo que indica que la exposición precoz a antibióticos no parece influir en el desarrollo de estos cuadros a largo plazo.
En relación con otros factores, el antecedente de cólico del lactante se asoció inicialmente con mayor frecuencia de dolor abdominal funcional, pero esta relación desapareció tras el ajuste estadístico. En cambio, los niños con alergia alimentaria presentaron una probabilidad claramente mayor de desarrollar trastornos de dolor abdominal funcional (alrededor de cuatro veces más), especialmente en forma de malestar tras las comidas.
Estos hallazgos contrastan con análisis previos de la misma cohorte a edades más tempranas, en los que sí se había observado una asociación entre la exposición precoz a antibióticos y dolor abdominal funcional. Los autores sugieren que esta discrepancia podría explicarse por la evolución natural de estos trastornos o por diferencias en la capacidad diagnóstica según la edad.
En conjunto, este estudio no demuestra una relación a largo plazo entre la exposición a antibióticos en la primera semana de vida y el desarrollo de trastornos gastrointestinales funcionales en la infancia tardía. Sin embargo, refuerza la posible relación entre alergia alimentaria y sintomatología abdominal funcional, lo que sugiere un papel relevante de los mecanismos inmunológicos en estos cuadros.













