Recientes

Nueva Guía de Práctica Clínica de la Asociación Americana de Pediatría sobre el manejo de la bronquiolitis

Clinical Practice Guideline: the Diagnosis, Management and Prevention of Bronchiolitis. Ralston SL, Lieberthal AS, Meissner HC, Alberson BK,  et al. Pediatrics 2014; 134;e1474

AAPBronquiolitisRevisión de la Guía de práctica clínica de Bronquiolitis Aguda publicada por la AAP en el 2006. Según los autores, el diagnóstico de esta entidad debe basarse en la anamnesis y la exploración física (recomendación “fuerte”), no deben realizarse de rutina radiografía torácica ni análisis de laboratorio (recomendación “moderada”). Al diagnóstico deben valorarse factores de riesgo: prematuridad, edad menor a 12 semanas, enfermedad cardiopulmonar e inmunodeficiencia (recomendación “moderada”).

En cuanto al tratamiento, no se recomienda la administración de salbutamol, ni adrenalina (recomendación “fuerte”), ni tampoco corticoides sistémicos ni antibioterapia (salvo infección bacteriana asociada) (“fuerte”). El suero salino hipertónico nebulizado no debe ser administrado en urgencias, pudiendo usarse en pacientes ingresados (recomendación “débil”).

Puede optarse por no administrar oxigenoterapia si la saturación de oxígeno es mayor al 90 % (recomendación “débil”) y no utilizar pulsioximetría continua. Los niños con bronquiolitis no deben recibir fisioterapia respiratoria (“moderada”). Deben mantener buena hidratación, y si no es posible por vía oral, por sonda nasogástrica o vía intravenosa (“fuerte”).

En cuanto a las medidas preventivas, se definen los casos en que está indicada la profilaxis con palivizumab y sus dosis. Todos los profesionales deben desinfectar sus manos antes y después del contacto con pacientes. Todas las personas deben usar geles hidroalcohólicos de higiene de manos al tratar niños con bronquiolitis, y si no están disponibles, lavado con agua y jabón (“fuerte”). Debe aconsejarse evitar la exposición de los niños al humo de tabaco(“fuerte”). Debe promoverse la lactancia materna exclusiva al menos los seis primeros meses de vida como forma de disminuir la morbimortalidad de las infecciones respiratorias. (“moderada”).

Teresa de la Calle Cabrera
Pediatra de Área. CS Tamames. Salamanca
Urgencias de Pediatría. Hospital Universitario de Salamanca

 

Últimos Tweets