García-Romero R, Cancho-Candela R, Peña-Segura JL, Navas-López VM, Díaz-Martín JJ; Grupo de Trabajo Multidisciplinar de Parálisis Cerebral Pediátrica. Aspectos nutricionales de los pacientes con parálisis cerebral: un estudio observacional y multicéntrico en España. An Pediatr (Barc). 2025 Apr;102(4):503803
La prevalencia de parálisis cerebral (PC) en países de renta alta se estima en 2 de cada 1000 recién nacidos vivos. Su diagnóstico es fundamentalmente clínico, pudiéndose clasificar la gravedad mediante escalas como el Gross Motor Function Classification System (GMFCS) que establece el nivel de discapacidad motora. Los niños con PC y grados altos de GMFCS tienen riesgo de sufrir alteraciones en la deglución y disfagia. Como consecuencia, podemos observar un deterioro del estado nutricional, así como la aparición de infecciones recurrentes del tracto respiratorio inferior por aspiración bronquial repetida. La ESPGHAN (European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition) recomienda una evaluación rutinaria de las medidas antropométricas, la composición corporal y de parámetros analíticos para detectar signos de desnutrición en estos pacientes.
Estudio observacional y multicéntrico realizado en 10 hospitales españoles con niños entre 4 y 14 años diagnosticados de PC clasificados en cualquiera de los grados de GMFCS. El objetivo principal se centró en describir las características clínicas y nutricionales de estos pacientes en las diferentes regiones del país. Además, se llevó a cabo un análisis de comorbilidades, así como del soporte nutricional que pudieran haber recibido. Las mediciones se obtuvieron mediante técnicas estandarizadas con cinta métrica, plicómetro y báscula. La desnutrición se evaluó por medio del índice de Waterlow de peso para la talla y los valores antropométricos (puntuación z de -2 o inferior).
Participaron un total de 112 pacientes con una edad media de 9,2 años. 33 se clasificaron como grados I-II-III de la GMFCS y 79 pacientes como grados IV-V. Las puntuaciones z de los pacientes con grados IV-V fueron significativamente menores en todas las medidas antropométricas (p < 0,05) a excepción de la talla estimada según la longitud tibial y el pliegue tricipital. Destaca la media del área del brazo que fue significativamente mayor en los niños con GMFCS I-II-III (p=0,0007). El análisis nutricional basado en las diferentes características antropométricas mostró un porcentaje de desnutrición entre el 26 y el 52%. Teniendo en cuenta el peso corporal, índice de masa corporal, talla y circunferencia del brazo, así como el índice de Waterlow se encontró una proporción mayor de desnutridos en los grados IV y V del GMFCS.
Hasta un 51,4% de los pacientes asistían a escuelas de educación especial. El 73,4% tomaba al menos una comida en el centro escolar y un 27,6% dos de ellas, siendo la comida del mediodía la más frecuente (46,8%). Más de la mitad de los niños (64,7%) recibían una nutrición oral normal, el 16,2% nutrición oral adaptada y 19,1% nutrición enteral por gastrostomía. 46 pacientes (41,1%) requerían soporte nutricional, la mayoría de ellos (91,3%) clasificados como IV-V del GMFCS. En estos, la ruta más frecuente de administración fue la oral en el grado IV (81,8%) y la enteral en el grado V (45,2%).
En cuanto a las comorbilidades, en los grados IV y V del GMFCS en comparación con los más bajos se encontró una frecuencia mayor de disfagia (62,0% vs. 15,2%, p=0,0001), estreñimiento (51,9% vs. 27,3%, p=0,0218) y reflujo gastroesofágico (31,6% vs. 3,0%, p=0,0005). El grupo con disfunción motora más grave mostró de forma significativa una proporción mayor de dificultades para comer y beber.
Entre las limitaciones del estudio destaca el posible sesgo de selección, ya que la inclusión no fue aleatoria. Puede que los grados IV-V de GMFCS estuvieran sobrerrepresentados, dado que estos pacientes acuden de forma más frecuente a consultas especializadas. Además, los datos fueron recogidos en una única visita. No se realizó seguimiento, por lo que no se ha podido evaluar el estado nutricional de los pacientes identificados con necesidad de soporte nutricional.
Este documento pone de manifiesto la prevalencia de desnutrición y la presencia de comorbilidades en niños con PC en nuestro medio. Es necesaria una vigilancia más estrecha del estado nutricional de esta población para la detección de necesidades de soporte nutricional que deberían ser individualizadas.














