Recientes

Faringitis estreptocócicas distintas al grupo A

Faringitis estreptocócicas distintas al grupo A

Frost HM, Fritsche TR, Hall MC. Beta-Hemolytic Nongroup A Streptococcal Pharyngitis in Children. J Pediatr. 2019;206:268-273.e1

La faringitis es el diagnóstico más frecuente relacionado con la prescripción de antibióticos en niños de 6-12 años y el segundo en general en la edad pediátrica. La infección bacteriana solo supone un 20-30%. El más importante es el Estreptococo beta hemolítico del grupo A (GAS), sin embargo muchas otras bacterias pueden causar faringoamigdalitis entre ellas Estreptococos distintos al grupo A (NGAS), siendo los grupos C y G los más frecuentes. Hasta un 12% de los cultivos faríngeos pueden ser positivos para NGAS (portador o enfermedad). Se acepta el tratamiento antibiótico de los GAS, no así para el resto de grupos.

El estudio se llevó a cabo en Wisconsin, entre 2007-2017 en pacientes menores de 18 años con un test rápido (TDR) y/o cultivo faríngeo. Se definieron los siguientes grupos: a) GAS (22,8%) si un TDR (78%) o cultivo de garganta (21,7%) era positivo para GAS; b) NGAS (3.1%) si un cultivo de garganta fue positivo para NGAS; c) negativo si el cultivo y TDR si se hizo fue negativo (45.4%), y d) grupo indeterminado si TDR negativo, pero no se hizo cultivo (30 %). Se realizaron un total de 224.328 TDR y 116.578 cultivos.

La incidencia de NGAS en niños se mantuvo constante y no se detectó variación estacional, aunque sí un aumento con la edad (2% en menores de 5 años al 7% a los 18 años). Los pacientes con NGAS frente al grupo con cultivos negativos tenían más exudado amigdalar (20.3% versus 13.1%, P = 0.003) y amígdalas grandes (28.6% vs 19.3%, P < 0.001). Los puntajes de Centor modificados no difirieron entre estos dos grupos (puntaje ≥2, P = 1.0; puntaje ≥3, P = 0.50).

Los pacientes con GAS frente a NGAS tenían más fiebre (32.6% vs 24.5%, P  = 0.003), linfadenopatía (57,8% frente a 45,2%, P < 0,001), petequias palatinas (14.0% vs 3.1%, P < 0.001) y puntaje Centor modificado ≥2 (47.8% vs 27.1%; P  < 0.001).

Se prescribieron antibióticos al 98% de los pacientes con GAS, al 65.2% de los pacientes con NGAS y al 34.4% de los pacientes con resultados negativos. Para los pacientes que recibieron antibióticos del grupo NGAS, se observó mayor frecuencia de dolor de garganta (88.8% vs 81.2%, P  = 0.03), exudados (23.8% vs 12.9%, P  = 0.003) y linfadenopatía (50.4% vs 32.8 %, P  <.0001) que aquellos que no recibieron antibióticos.

El antibiótico más prescrito fueron penicilinas (74.6% GAS, 37.6% NGAS, 14.2% negativo), seguido de azitromicina (13% GAS, 11.6% NGAS, 11.3% negativo) y cefalosporinas (12.3% GAS, 11.2% NGAS, 5.4% negativo).

Las infecciones asociadas con NGAS son más leves que con GAS, y las complicaciones son raras. Los informes de NGAS dan como resultado un alto uso de antibióticos, a pesar de las recomendaciones actuales contra el tratamiento.

El tratamiento de GAS se recomienda para el alivio sintomático y para prevenir las complicaciones supurativas y no supurativas de la infección, incluida la fiebre reumática.

Ángel Martín Ruano
Pediatra de EAP. CS Miguel Armijo. Salamanca
Profesor Asociado. Facultad Medicina. Universidad de Salamanca

Últimos Tweets